Julio 29, 2010

Juguetes Sexuales III: Sqweel, Productor de aullidos…

Categoría: Sexualidad Inteligente — Tags: , , sexualidadinteligente - 3:07 pm


Sqweel es una palabra sin traducción formal usada para identificar a un dispositivo compuesto por un motor que hace girar una rueda cuyas aspas son pequeñas lenguas de silicona que lubricadas adecuadamente y colocadas sobre el clítoris lo estimulan simulando una situación de sexo oral particularmente atractiva para muchas usuarias.

No es un aparato exclusivo para ofrecer satisfacción a las mujeres puesto que los hombres lo usan para colocarlo sobre zonas suyas erógenas, digamos el glande o el frenillo del pene, también simulando lo que se ha denominado “fellatio mariposa”.

La rueda, de unos 5 a 7 cms. de diámetro porta unas diez o doce lengüetas suaves y tersas de silicona. Al girar la rueda, en uno u otro sentido, y a velocidad graduable en los aparatos más sofisticados, golpea repetidamente la zona sobre la que se aplica generando tanto la sensación de golpeteo como la sensación de fricción según si se le aplica lubricante u otras sustancias que incluso pueden ser, más que lubricantes, abrasivas.

Es de imaginarse que esta forma de excitación pueda ser de especial satisfacción para muchos y muchas, especialmente para aquellos cuyos reflejos orgásmicos no aparecen fácilmente con sexo oral o coitos convencionales, ya que “la incansable máquina” se puede utilizar durante períodos prolongados y cambiando ciertas variables de estimulación (más o menos rápido, más o menos cerca, más o menos lubricada, etc.) hasta desencadenar el éxtasis. Tal vez a ello se deba su nombre cuya pronunciación asemeja el vocablo inglés que significa “chillido”: seguramente los usuarios lanzarán gritos de satisfacción y placer por sus logros con este adminículo.

Bien utilizado puede ser de gran utilidad en procedimientos de intervención para anorgasmia femenina por cuanto, además de ser incansable, tiene la ventaja de que no requiere movimientos de la usuaria y por ello le resultará más fácil concentrarse en lo que siente y permitir que aparezca su reflejo orgásmico al menos las primeras veces. Es ideal que una vez la usuaria o consultante aprendiera sobre su cuerpo, sobre su aparato sexual y sobre sus puntos de gatillo para desencadenar orgasmos, entonces utilizara esa experiencia y ese conocimiento para disfrutar de todo ello en relaciones sexuales con su pareja.

Recordemos que si bien la masturbación puede producir mucho placer y orgasmos, difícilmente reemplazaría un coito y mucho menos a hacer el amor con la persona a quien se ama.

Noviembre 16, 2009

Juguetes Sexuales II: Los anillos

Los anillos han sido utilizados en la historia de la sexualidad humana para muchos efectos: a)los que se colocan en la base del pene para disminuir o controlar la profundidad de la penetración y los que sirven para mantener la erección colaborando en la retención de la sangre intrapeneal; b)los que se colocan en el cuello del pene para aumentar el diámetro relativo, que además presentan superficies rugosas con las que se espera causar mayor estimulación intravaginal (algunas veces sirven para controlar un poco la eyaculación precoz) y c)los que sirven para generar estimulaciones simultáneas en vagina y/o clítoris y/o ano.

 

Estos y/o pretenden explicar que hay variedades de anillos en los que su diseño está dirigido a estimular solamente dos de las zonas (usualmente vagina y ano o vagina y clítoris) y menos frecuentemente los diseños están dirigidos a las tres zonas simultáneamente, pero existen.

 

Estos últimos, diseñados supuestamente para el máximo placer de la mujer y que explicados cubren a cualquiera otra variante, constan de un anillo principal que se ajusta en la base del pene y puede tener una extensión (caso en que el anillo toma la forma de un tubo con el pene por dentro) que toque o penetre el introito vaginal para estimular esa zona; mientras que en la parte anterior (hacia el ombligo del usuario) tiene una especie de suela o lengüeta con pequeñas protuberancias que durante la penetración casa sobre el capuchón del clítoris y su movimiento lo estimula directamente. Adicionalmente, cuentan con otra suela o lengüeta (esta hacia el escroto del usuario) que posee una sola protuberancia a manera de pequeño consolador que debe estimular la zona anal de ella tocándola o penetrándola según el tamaño de tal consolador.

 

Como se puede imaginar, este adminículo puede resultar de especial interés para aquellas mujeres que experimentan particular placer al ser estimuladas directamente en la zona clitoridiana, o en la zona anal, o en ambas simultáneamente.

 

La variedad que solamente tiene la suela anterior, es decir la lengüeta que posee protuberancias para estimular el clítoris, resulta de especial utilidad para las parejas que tienen dificultades durante el coito para acoplar los cuerpos con el fin de que la zona púbica de él estimule adecuadamente la zona clitoridiana de ella (se explica mejor en el artículo sobre Mecánica Sexual en este mismo blog).

 

Conviene mencionar que el uso de estos dispositivos, que bien utilizados no afectan a nadie, es lícito y ético por lo que las parejas pueden sentirse absolutamente libres de explorar si les ofrecen resultados satisfactorios.

 

Nuevamente invitamos a los lectores a compartir sus experiencias con juguetes sexuales…

Noviembre 8, 2009

Juguetes Sexuales I: La sarta

Teniendo plena conciencia de la osadía por discriminar los juguetes sexuales en femeninos y masculinos (lo que debe terminar en clasificarlos y describirlos también como juguetes hetero y homosexuales o juguetes para la satisfacción individual) damos inicio a este tema que es de especial curiosidad e inquietud para muchos.

 

Esta osadía no ignora que los juguetes sexuales concebidos para la satisfacción de un grupo de personas en particular son usados por cualquiera y para cualquier propósito muy diferente del original. Sin embargo, dejando la creatividad de su uso a los usuarios, nos permitiremos organizarlos subjetivamente y por la conveniencia de su tratamiento en este espacio.

 

Diríamos que son juguetes sexuales femeninos todos aquellos artefactos o implementos con los cuales ella pueda simular, reemplazar, adecuar o potenciar el papel que cumple su pareja en una relación sexual.

 

Son clásicos los consoladores, vibradores, condones especiales, muñecos inflables, bolas resonantes, sartas o rosarios para estimulación anal, anillos peneales para estimulación múltiple en clítoris-vagina-ano y algunas otras invenciones que son variantes de estos. Si bien los juguetes son muy diversos, y pueden estar dirigidos a estimulación en la boca, en los senos y en otras partes del cuerpo femenino, en general están diseñados para producir estimulación directa en la zona genital propiamente dicha.

 

La pregunta más frecuente de los consultantes es acerca de lo lícito o ilícito del uso de juguetes sexuales en su vida privada tanto personal como de pareja. La respuesta, en coherencia con el artículo sobre ética sexual que pueden leer en este mismo blog, no puede ser otra que la total libertad para usarlos puesto que no habría alguien con autoridad para colocarles límites o restricciones.

 

Se pueden plantear sugerencias hacia el cuidado de la integridad y la salud por el uso de estos artefactos puesto que su mal uso podría causar lesiones y enfermedades. Los juguetes sexuales deben ser personales e intransferibles. Durante la operación de los aparatos debe controlarse la posibilidad de daños al organismo por fricción, corte o trauma como también debe controlarse la posibilidad de infectarse, lo que se logra haciendo un aseo exhaustivo del aparato antes de cada uso, si es que son reutilizables. Los aparatos que se usaren para penetraciones o estimulaciones anales NO deben ser usados para otro tipo de juego sexual sin haber sido exhaustivamente aseados previamente.

 

Aunque más adelante nos referiremos a cada uno, describiremos inicialmente el denominado la sarta o rosario de estimulación anal.

 

Este es un aparato que viene en dos versiones rígido y flácido. Consta de una serie de pelotitas –digamos 10- de algún material lavable (p.e. plástico o vidrio) que se introducen en el recto y se retiran al momento de las contracciones orgásmicas para acentuar las sensaciones puesto que simultáneamente se estaría abriendo y cerrando el esfínter anal a medida que sale cada pelotita.

 

Entre las dos versiones puede ser menos peligroso en términos de laceraciones, cortes o traumas el aparato flácido mientras que puede ser menos peligroso en términos de infecciones el rígido.

 

Obviamente, este dispositivo está siendo usado por hombres y mujeres, y sin importar su identidad sexual, puesto que los movimientos de los músculos anales puede incrementar en muchas personas – no en todas- la intensidad de las sensaciones orgásmicas.

 

Invitamos a los lectores a que nos cuenten sus experiencias con estos y con otros dispositivos que no hubiéramos mencionado.

 

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